Me he dado cuenta de que el tiempo pasa rápido pero precavido.
Que no nos damos cuenta de que hemos cambiado tanto por fuera como por dentro,
y que un día miras una foto y te sorprendes con que ya no eras la de antes. Que
tal vez estabas tan ocupada esperando que todo pasase rápido que en el espejo
seguías viendo la misma niña de antes. Recapitulas, y ves pasar toda tu vida
delante de tus ojos y no quieres que todo pase tan rápido, que ayer deseabas
entrar en primaria y que ahora estas saliendo de secundaria. Tu infancia, se ha
acabado, y tú no te has parado a disfrutar cada segundo. Pero ahora sabes que
te ha servido de mucho. Que has visto como ha cambiado la gente que te rodea y
ahora sabes quiénes son las que han estado a tu lado apoyándote. Que las cosas que salen bien están definidas
por la naturalidad, y que por mucho que las reescribas no tendrán el mismo
encanto que antes, por eso, ahí que actuar rápido pero con conciencia. Que no
sirve pararte y pensarlo unos segundos, porque entonces la oportunidad se habrá
cerrado. Me he dado cuenta de que cada vez que escuchamos una canción triste es
porque necesitamos llorar y pensar en el pasado. Que nadie ha sido capaz de
descifrar el sentido de la vida, y de que yo, a mis dieciséis años, he vivido más
de un cuento.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario